Todo el mundo es consciente de la importancia del cerebro y sus funciones. Sin embargo, ¿sabías que el intestino de las mascotas presenta millones de neuronas y produce neurotransmisores como la serotonina o la dopamina en abundantes cantidades? Por ello se habla de sistema nervioso entérico, cerebro digestivo o segundo cerebro.

La mayoría de las células del cuerpo presentan receptores para dichos neurotransmisores, lo cual implica que el intestino de las mascotas es capaz de transmitir información a otras células del cuerpo. Es decir, que el intestino no sólo tiene funciones de digestión y absorción de nutrientes sino también de neurotransmisión, e incluso mantiene una relación muy estrecha con el sistema inmune.

 

La glutamina, clave para la salud del intestino de las mascotas

La glutamina es un aminoácido no esencial, es decir, el organismo puede fabricarlo a partir de otros aminoácidos. Sin embargo, en determinadas ocasiones conviene suplementar la alimentación de nuestras mascotas con un aporte extra de este nutriente, que es un gran aliado de la salud intestinal, ya que las células intestinales (enterocitos) necesitan glutamina para regenerarse.

El intestino de las mascotas, al igual que la piel, se regenera cada varios días y de forma natural presenta bacterias que componen su flora, también denominada microbioma. La flora bacteriana del intestino de un perro o gato sano habitualmente se compone de diferentes poblaciones de bacterias. Este delicado equilibrio puede verse afectado por situaciones de estrés, cambios de alimentación, tóxicos, cambios hormonales, toma de medicamentos y antibióticos u otros.

intestino de las mascotas

Recordemos que por un lado están los probióticos, microorganismos vivos que al ser ingeridas producen en el hospedador efectos beneficiosos y, por otro lado, existen los prebióticos que son nutrientes que favorecen el desarrollo de bacterias beneficiosas a nivel intestinal y reducen el número de bacterias nocivas que producen inflamación o infección.

Podemos encontrar probióticos en algunos piensos o suplementos alimenticios bajo el nombre de fructoligosacáridos (FOS), manano oligosacáridos (MOS) o arabinogalactanos entre otros. Asimismo, existen también en el mercado probióticos específicos para nuestros peludos, que son recomendables en situaciones de inflamación intestinal (enteritis, diarreas…) y durante o tras la toma de antibióticos.

Es por ello que tanto la suplementación con glutamina como la toma de pre o probióticos puede ser beneficiosa para el intestino de las mascotas en casos de enteritis, colitis (inflamación del colon) e incluso intolerancias alimentarias, cada vez más frecuentes. GlutaVet de Stangest, por ejemplo, está formulado a base de sustancias naturales que favorecen la regeneración de la mucosa intestinal y ayuda a combatir eficazmente estos casos de enfermedad.

Asimismo, está demostrado que los probióticos estimulan y refuerzan el sistema inmune que los ayuda a protegerse frente a agresiones de patógenos externos como virus, bacterias o parásitos.

Obviamente, no es lo mismo alimentar que nutrir. Una nutrición adecuada es la base de la salud de nuestras mascotas. Existe un proverbio chino que dice: “Quien toma medicamentos pero descuida su dieta malgasta el talento de su médico”. En este caso, nuestras mascotas no pueden decidir su dieta, sino que nosotros, que cuidamos de ellos, debemos ser responsables a la hora de elegir su alimentación, ya que con ello podemos evitar problemas como la obesidad, artrosis, diabetes, cálculos urinarios, otitis y dermatitis, entre otros.

Un artículo de Raquel Hernández Brito.

Este sitio web utiliza cookies para que usted tenga la mejor experiencia de usuario. Si continúa navegando está dando su consentimiento para la aceptación de las mencionadas cookies y la aceptación de nuestra política de cookies

ACEPTAR
Aviso de cookies