Una de las enfermedades más frecuentes en gatos de edad avanzada es la insuficiencia renal. Te explicamos en qué consiste esta sigilosa y progresiva condición, detallaremos las pautas para mejorar la calidad de vida de los gatos que la padezcan y haremos hincapié en las claves para saber si tu mascota presenta una buena salud de riñones.

Por sabiduría popular, los gatos tienen fama de tener 7 vidas y es que, ciertamente, pueden llegar a ser muy longevos. Sin embargo, no se libran de padecer enfermedades graves que inicialmente pueden no mostrar síntomas, pasando desapercibidas hasta fases avanzadas, como es el caso de la insuficiencia renal crónica.

Según un reciente estudio elaborado en el Reino Unido, la enfermedad de los riñones es la segunda causa de muerte en gatos mayores de 5 años, solo por detrás de los traumatismos. Asimismo, hace unos años, un estudio americano reveló que 1 de cada 3 gatos con una edad superior a 12 años presenta enfermedad renal en mayor o menor grado.

 

¿En qué consiste la insuficiencia renal?

La enfermedad renal consiste en la imposibilidad por parte de los riñones de funcionar correctamente. Al no filtrar la sangre, se produce un cúmulo de sustancias tóxicas en el organismo, como la urea, dando lugar a anorexia, náuseas, vómitos, pérdida de peso, mal aspecto del pelaje, hipertensión o incluso síntomas neurológicos. Debido a que los riñones no logran concentrar la orina adecuadamente, se produce un incremento en la producción de orina y en la ingesta de agua por parte del gato.

Existen múltiples causas que pueden desencadenar la enfermedad (genética, tóxicos, infecciones, neoplasias…) aunque no siempre se logra averiguar el origen.

 

insuficiencia renal

 

En este caso, el diagnóstico precoz es fundamental, siendo recomendable un chequeo anual en gatos a partir de 7 años. Puede bastar con una analítica de sangre y de orina para saber si tu gato tiene unos riñones sanos. Se trata de retrasar la progresión en la medida de lo posible, por lo que el tratamiento está enfocado a disminuir los síntomas y a retrasar su progresión en la medida de lo posible. Habitualmente se emplean medicamentos para estimular el apetito, controlar los vómitos, disminuir la pérdida de proteínas en orina, disminuir la tensión o reducir la absorción de fósforo, según las necesidades de cada paciente. En casos graves, puede ser necesario hospitalizar a la mascota.

Se ha comprobado que los gatos con un buen manejo dietético para su enfermedad  renal presentan mayor longevidad. Se recomienda una dieta baja en proteínas y fósforo y con un aporte adecuado de omega 3 y vitaminas B y C.

 

Tratamiento de la insuficiencia renal

En este sentido, uno de los pilares fundamentales del tratamiento es el control de los niveles de fósforo. Los niveles altos de fósforo suponen la progresión de la enfermedad, ya que hacen que incremente la movilización del calcio de los huesos. En algunos casos, si esta situación se mantiene por largo plazo, el calcio podría depositarse en los tejidos blandos y vasos sanguíneos, dando lugar a una mineralización de los mismos. Urovet RQ de Stangest es un apoyo nutricional que protege la salud renal de tu mascota.

El Urovet RQ se presenta en cómoda forma de pasta oral para facilitar su administración. Contiene carbonato cálcico entre sus ingredientes, que reduce la absorción de fósforo. Asimismo, calma el dolor y la inflamación, y ayuda a la función renal estimulando la eliminación de urea y favoreciendo el correcto equilibrio de electrolitos en el organismo, gracias a su composición a base de plantas diuréticas (Ortosifón, Ortiga, Lezpedeza).

Asimismo, es muy frecuente que los gatos con problemas renales no quieran comer o ingieran muy poca cantidad de alimento. Los suplementos vitamínicos como Anima-Strath® además de aportar vitaminas, ayudan a estimular el apetito.

Finalmente, el Dermovital Gotas Omega W3 y W6, también ayuda en casos de enfermedad renal al aportar calorías a la dieta, a la vez que incrementan la aceptación del alimento por parte del gato, al mejorar el sabor. Además, tienen efecto antiinflamatorio.

 

  • Referencias:

(1) O’Neill D. G., Church D. B., McGrevy P. D., Thompson P. C., Brodbelt D. C.

2015. Longevity and mortality of cats attending primary care veterinary practices in England. Journal of Feline Medicine and Surgery 17, 125–133

(2) Hall J. A., Yerramilli M., Obare E., Yerramilli M., Jewell D. E.

2014. Comparison of serum concentrations of symmetric dimethylarginine and creatinine as kidney function biomarkers in cats with chronic kidney disease. Journal of Veterinary Internal Medicine 28, 1676–1683

(3) Lulich J.P., Osborne C. A., O’Brien T. D., Polzin D. J.

1992. Feline renal failure: questions, answers, questions. Compendium on Continuing Education for the Practising Veterinarian14, 127–15

 

Un artículo de Raquel Hernández, veterinaria

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