Cuando un cachorro llega a casa, siempre queremos proporcionarle los mejores cuidados y la mejor alimentación para que tenga un correcto crecimiento. Entre las prácticas más habituales está la suplementación de la dieta con calcio, especialmente si se trata de un cachorro de raza grande o gigante. En este artículo profundizaremos en las funciones que desempeña este mineral en el organismo y explicaremos en qué casos está especialmente recomendado.

 

¿Qué es el calcio?

Los minerales son componentes inorgánicos esenciales para todos los procesos metabólicos que ocurren en el organismo de cualquier ser vivo. Los minerales se dividen en dos grandes grupos: los macrominerales, que son aquellos que se encuentran en grandes cantidades en el organismo como el calcio, el fósforo, el magnesio, el azufre, el hierro y el sodio, entre otros, y los microminerales u oligoelementos, que son aquellos que se encuentran en muy poca cantidad, como el cobre o el yodo.

El calcio es un mineral que se localiza principalmente en los huesos, pero también lo podemos encontrar por otras partes del organismo como en la sangre, desde donde se distribuye hacia los diferentes órganos donde es necesaria su presencia. La principal función del calcio es servir de soporte estructural de los huesos, pero también participa en la contracción muscular, la coagulación de la sangre, la actividad de las enzimas, la transmisión del impulso nervioso, la permeabilidad de las membranas y la función cardíaca.

El metabolismo del calcio está estrechamente relacionado con el del fósforo, ya que comparten mecanismos homeostáticos y ambos elementos están muy interrelacionados en la dieta; por ese motivo, es muy importante tener en cuenta el cociente entre ambos elementos a la hora de dar una alimentación equilibrada.

 

Deficiencia o exceso de calcio

Una deficiencia de calcio puede provocar enfermedades como el raquitismo, hiperparatiroidismo secundario nutricional y osteomalacia. Al mismo tiempo, un exceso de calcio puede causar alteraciones del desarrollo del esqueleto, favoreciendo también la aparición de deficiencias de otros minerales como el zinc.

Algunos estudios han demostrado que consumos excesivos de calcio en cachorros de razas grandes y gigantes tienen efectos negativos sobre el normal desarrollo del esqueleto. Cuando a un cachorro en crecimiento se le da más calcio del que necesita pueden aparecer problemas esqueléticos como osteocondrosis, engrosamiento articular, deformaciones de los huesos, malos aplomos y un crecimiento menor al esperado.

 

Calcio

 

Existen casos en los que sí está indicada la suplementación de calcio con productos específicos para ello, como el Calcio y Fósforo de Stangest, un complemento vitamínico-mineral formulado a base de calcio/fósforo orgánico y vitaminas A, D y E. Este tipo de productos van muy bien para animales diagnosticados de raquitismo, osteomalacia o hiperparatiroidismo secundario nutricional, así como aquellos que reciban una dieta mal equilibrada o consuman alimentos crudos -o dieta BARF- sin suplementación con huesos carnosos.

Eso sí: el suplemento empleado deberá ser siempre supervisado por un veterinario y administrado durante el tiempo necesario.

Ahora que conoces las funciones del calcio en el organismo, así como los efectos de un déficit o un exceso de él, puedes valorar si realmente tu mascota necesita un suplemento. En caso de decidir que sí, ten en cuenta no darlo de forma prolongada y sin una supervisión veterinaria.

 

Un artículo escrito por Belén Márquez, Veterinaria.

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