La bandeja sanitaria o arenero es un accesorio que nunca debe faltar en las compras del propietario de un gato, ya que es fundamental para su higiene. Además, puede ser una buena herramienta para su educación y evitar problemas de limpieza, ya que la mayoría de los gatos tiene el instinto de enterrar sus desperdicios.

Para que hagan esto necesitan tener el accesorio apropiado, con la arena adecuada y además en el lugar indicado. Por eso es tan importante que un propietario preste atención al material del arenero de su gato y su mantenimiento y limpieza como a dónde lo coloca en la casa. Algunos propietarios, sobre todo quienes se estrenan acogiendo gatos en casa, suelen hacerse una serie de preguntas que en este artículo intentamos responder.

¿Dónde colocamos la bandeja sanitaria?

Lo más básico que un propietario debe recordar, y siempre tener presente, es que la bandeja sanitaria nunca debe estar en el mismo lugar que el comedero ni la cama del gato. Si se coloca el arenero en un sitio próximo al que descansa o come, a buen seguro que el gato se irá a hacer sus necesidades a otro lugar, con el consiguiente perjuicio higiénico.

También es importante que el arenero esté colocado en un lugar tranquilo, que no sea zona de paso y sea tranquilo. Recuerda al propietario que merece la pena perder un poco de tiempo estudiando esta ubicación doméstica antes de decidirla finalmente, ya que, si el gato siente que el lugar donde está la bandeja es inseguro, no se acercará a ella y mucho menos la usará.

Una buena opción puede ser colocar la bandeja en la esquina de una habitación no muy transitada, por una sencilla razón: así el gato puede sentirse con la retaguardia cubierta. Pero también hay que tener la precaución de dejarle una “vía de escape” abierta y que no se sienta acorralado.

 

¿Qué tamaño debe tener el arenero?

Un arenero debe tener el tamaño suficiente como para que el gato quepa dentro de él y pueda darse la vuelta dentro. Los propietarios deben tener claro que es una cuestión práctica, con lo que hacerse con un arenero de dimensiones reducidas simplemente para ocultarlo y que no se vea porque “no hace bonito” dentro de la casa resulta completamente inútil.

 

bandeja sanitaria para gatos

 

También sería conveniente, si es posible, que los propietarios fueran comprando nuevos areneros conforme el gato vaya creciendo.

 

¿Cada cuánto hay que limpiar la bandeja?

Lo más aconsejable es cambiar la arena usada diariamente. De este modo se evitarán problemas de olores y posibles rechazos del gato. A la hora de limpiarla hay que tener cuidado con los productos que se utilizan: los productos químicos potentes impregnarán con su olor la bandeja y producirán la aversión del gato. Lo mejor es utilizar agua templada y jabonosa.

 

¿Cómo habituemos a un gato a que use la bandeja sanitaria?

Una forma es hacer que se vaya familiarizando poco a poco. Después de que haya comido se le puede acercar tranquilamente hacia el lugar donde se haya colocado la bandeja con la arena y dejarle que la toque y que la explore, dando señales perceptibles de aprobación. Si la primera vez no funciona, el propietario no debe desistir; puede ser una rutina que implique buenas dosis de paciencia, pero hay que seguir intentándolo.

En el mercado existen algunos productos educativos que pueden ser de mucha ayuda a la hora de educar a nuestros gatos. Ejemplos eficaces pueden ser el Piss-Can de Stangest, que educa a la mascota para orinar en el lugar indicado, y el Piss-Stop que, aplicado sobre las superficies de lugares, evita que gatos y perros hagan sus necesidades sobre éstos.

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