El Sol es la estrella más cercana a la Tierra y la principal fuente de energía que interviene en el desarrollo de las formas de vida, clima y fenómenos meteorológicos. Esta luz es energía con un amplio espectro de emisión de radiación solar que puede clasificarse en tres tipos. ¡Vamos a conocerlos!

 

Radiación infrarroja (IR)

Representa el 56% de las radiaciones que se reciben del sol y proporciona la sensación de calor y bienestar, pero también puede ocasionar insolaciones y golpes de calor. Puede alcanzar la capa más profunda de la piel (hipodermis), donde produce daño por oxidación, es decir, generando radicales libres. La radiación infrarroja es capaz de alterar el ADN de manera indirecta y, además, potenciar los efectos dañinos de la radiación UV, por lo que, aunque no son responsables del cáncer de piel, sí ayudan a su desarrollo.

 

Radiación visible (VIS)

La mayor parte de radiación emitida por el sol es luz visible, la responsable de que podamos ver y cuya descomposición forma el espectro de los seis colores del arco iris. La luz visible penetra hasta la dermis y puede producir reacciones como eritema, manchas y daños indirectos en el ADN.

 

Radiación ultravioleta (UV)

Es la radiación menos abundante pero la más energética, por lo que debemos tenerla muy en cuenta. Es invisible al ojo humano y puede producir tanto reacciones fotoquímicas como alteraciones inmunológicas locales o sistémicas. Hay 3 tipos principales de radiación UV:

  • UVC: es filtrada por la capa de ozono y, por lo tanto, nunca llega a la superficie de la tierra.
  • UVB: penetra muy poco en la piel, solo a nivel epidérmico, pero es la principal causante de las quemaduras solares y cáncer de piel. Puede alterar el ADN de manera directa y sus daños son irreparables.
  • UVA: produce menos quemaduras que las UVB, pero es capaz de penetrar a niveles profundos de la dermis. Es la responsable de la mayoría de las respuestas fototóxicas y fotoalérgicas y puede generar radicales libres partícipes en el desarrollo de cáncer de piel.

¿La radiación solar afecta a los animales?

Sí, los perros y gatos también se ven afectados por la radiación solar, y no solo en verano a pleno sol, por eso es tan importante que les pongamos protector solar para perros y gatos. Aunque esté nublado, siempre hay parte de la radiación que penetra en la piel, ¡incluso puede hacerlo en la sombra! en este sentido, también afectan otros factores ambientales que pueden aumentar el potencial dañino del sol; por ejemplo, la nieve es capaz de reflejar entre el 75% y el 90% de la radiación solar. Además, mientras que el pico máximo de radiación UVB se produce entre las 12 h y las 16 h, la radiación UVA es constante durante todo el día, siendo capaz de atravesar cristales como el de las ventanas de la casa y el coche.

En animales, aunque el pelo les ofrece cierta protección, las zonas con poco pelo, como orejas, barriga, axilas y trufa son más vulnerables a los efectos nocivos del sol. En perros y gatos las quemaduras solares pueden ser dolorosas y/o acentuar trastornos autoinmunitarios, dermatitis, causar molestias en zonas donde se ha realizado cirugía o provocar problemas más graves, como ciertos tipos de cáncer de piel.

La piel de los animales de pelo corto o blanco también requiere de un cuidado especial, así como las razas sin pelo o con pelaje más fino o con narices y párpados de pigmentación más clara, ya que tienen mayor riesgo de quemaduras solares. Incluso algunos perros con pelajes gruesos pueden experimentar pérdida de cabello debido a la muda estacional o a condiciones de salud que hacen que sus pelajes se vuelvan más finos y, consecuentemente, puedan tener un mayor riesgo de quemaduras solares.

 

Fotosensibilidad

Otro aspecto importante para tener en cuenta es la fotosensibilidad desarrollada en algunas enfermedades o por el tratamiento con ciertos fármacos. Por ejemplo, en perros, algunas enfermedades como el lupus cutáneo puede agravarse por la exposición solar, aumentando las lesiones en un 50% de los casos y con mayor severidad en la época estival. También los compuestos químicos de algunos fármacos son fotosensibilizantes, es decir, pueden interaccionar con la radiación solar y provocar el desarrollo de lesiones en la piel. En ambos casos la radiación mayoritariamente implicada se sitúa en el espectro comprendido entre la luz visible y la radiación ultravioleta, principalmente UVA. Por ello, si el animal está tomando algún medicamento fotosensibilizante o tiene alguna enfermedad que pueda agravarse por la exposición solar, es aún más importante la utilización de un fotoprotector de amplio espectro para protegerlo de los efectos de la radiación.

Ahora ya conoces los diferentes tipos de radiación solar y las maneras en qué puede afectar a la piel de nuestros perros y gatos. Como hemos visto, la utilización de un fotoprotector de amplio espectro es recomendable, no solo en verano sino en cualquier época del año en la que se produzca una alta exposición solar. Además, evitando los efectos acumulativos de la radiación en la piel de nuestros animales, también prevenimos el desarrollo de posibles lesiones dérmicas irreversibles que podrían manifestarse con el tiempo.

Sabemos que a los perros y gatos les encanta tomar el sol, y con la aplicación de un fotoprotector de amplio espectro les estaremos protegiendo para disfrutar de una vida saludable al sol.

 

Referencias:

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