Desde hace unos años hay una nueva vertiente de alimentar a nuestros animales de forma más natural. Unos dicen que es una moda y otros defienden que la alimentación natural para perros y gatos es la manera idónea de alimentar a nuestros compañeros peludos, algo que se lleva inculcando desde hace mucho en otras culturas, como la medicina tradicional china.

La alimentación natural consiste en ofrecerle a tu perro o a tu gato alimentos frescos como carne, pescado, fruta y verduras, de donde obtienen los nutrientes necesarios para cubrir sus necesidades nutricionales de una forma más sana y natural. Dentro de este tipo de alimentación las más utilizadas son:

 

BARF o Alimentación Cruda Biológicamente Apropiada

 

La dieta BARF se caracteriza porque se ofrece la carne y huesos en crudo. Siempre se ha dicho que a los perros y gatos no se les pueden ofrecer huesos, y no está del todo mal indicado, pero hay que tener en cuenta un pequeño matiz: los huesos que se ofrecen en este tipo de dietas vienen envueltos en carne, es decir, no se ofrece solamente hueso como tal, sino que deben de ir con un porcentaje de carne que lo recubra. Además, siempre ha de darse crudo, porque cuando se cocina pierde ciertas propiedades (como la dureza) que hacen que tengan mayor facilidad de astillarse y también afecta a la parte muscular (la carne) que es más vulnerable de ser retirada del hueso. Cuando está cruda, esto no pasa y, por tanto, su ingesta es más segura.

Esta alimentación siempre ha de pasar por un proceso de días o semanas de congelación, en función de la especie de la que procedan la carne, los huesos y las vísceras. Las verduras o frutas para ofrecer serán aquellas que no entran en la categoría de tóxicos para los animales y que solemos consumir en nuestro día a día.

Es importante que la cantidad diaria que se le ofrece al animal sea la adecuada para evitar problemas de bajada o subida de peso en exceso. Y también que las cantidades de cada grupo de alimentos sean las que se corresponden con las características del individuo, ya que un exceso en el aporte de vísceras puede conllevar a diarreas y alteraciones analíticas, o un exceso de huesos puede provocar estreñimiento. De ahí, la importancia de documentarse bien o contactar con algún veterinario que trabaje en esta área, sobre todo si hablamos de animales con patologías en los que hay que tener en cuenta diferentes factores.

 

Dieta cocinada

 

La principal diferencia con la anterior es que todo pasa por un proceso de cocinado respetando diferentes tiempos según el alimento. Esta dieta no lleva huesos, por lo que el aporte de minerales como el calcio y otras vitaminas se deben administrar mediante el uso de suplementos como el VitaVet Complex.

Como novedad, también indicar que el aporte de verduras y cereales es mayor que en la BARF, ya que se usan alimentos como boniato, yuca, quinoa, arroz integral. Este aporte de hidratos de carbono son necesarios para ayudar al tránsito digestivo, al saciado y por supuesto al aporte de nutrientes que otros alimentos no proporcionan o lo hacen en menor medida.
Para personas que quieren pasarse a la nutrición natural pero que les da miedo el tema huesos o les inquieta ofrecer carne cruda, esta es una buena opción.

Asimismo, recalcar que ofrecer arroz con pollo cocido y zanahorias, no es una dieta equilibrada y tampoco lo podemos considerar alimentación natural propiamente dicha porque faltan  elementos en la ecuación.

 

¿Qué tener en cuenta de la alimentación natural para perros y gatos?

 

  • Necesidad de un espacio de almacenaje.
  • Organización de menús para que haya variedad proteica y vegetal.
  • Respetar los tiempos de congelación si se ofrece BARF.
  • Organización de nuestro tiempo para el preparado de las raciones.
  • Suplementación necesaria para que las necesidades nutricionales estén cubiertas.
  • Si es un animal con alguna patología, siempre estar bajo la supervisión de un veterinario nutricionista.
  • Higiene y limpieza.
  • Adquisición de productos en tiendas de confianza

 

 

Tanto para una como para la otra, hoy en día, también hay opciones comerciales, que son los menús preparados. Es un modo cómodo de tenerlo ya hecho, pero que también necesita de espacio de almacenaje y que no es individualizado para cada animal, al ser proporciones genéricas.

 

Los beneficios de la alimentación natural para perros y gatos

 

La alimentación natural requiere de tiempo, dinero, espacio y dedicación, nada que ver con la rapidez de ofrecer el pienso. No obstante, es cierto que se aprecian grandes beneficios en el bienestar del animal como:

  • Cambio en el aspecto del pelaje, más brillante y suave.
  • Mayor aporte hídrico, por lo que para animales que beben poco, es una gran fuente de aporte de agua y para aquellos que padecen del riñón es una gran ayuda.
  • Disminución de sarro.
  • Mejora de la microbiota intestinal.
  • Mayor asimilación de los suplementos o nutracéuticos.
  • Mejora ante problemas de alergias/piel y otras patologías, llegando incluso a poder reducir dosis medicamentosas.
  • Mejor aspecto de la musculatura y manejo del peso.
  • En algunos casos, se aprecian cambios en el comportamiento.
  • A la larga, menos visitas al veterinario.

Para terminar, recordar que siempre hay que tener en cuenta las circunstancias de cada uno y de su animal a la hora de usar un tipo de alimentación u otra. Lo mejor es valorar las opciones con un veterinario o veterinaria que trabaje con la nutrición natural y os oriente en lo que puede ser mejor para ti y tu peque.

 

Un artículo de Sarah Flavia Pallín, veterinaria y rehabilitadora de animales

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