Uno de los problemas más frecuentes en las mascotas y una de las principales causas de visita al veterinario es el picor. Los perros son animales que normalmente se rascan bastante y, cuando lo hacen en exceso, pueden hacer desesperar a quienes conviven con ellos.

El picor se produce por una o por varias causas. Puede ser por intolerancia alimentaria, por ejemplo, pero mayoritariamente son por culpa de dos: las alergias o las pulgas, garrapatas y sus correspondientes picaduras.

 

Alergias

El picor se puede producir cuando, por una o varias causas, existe liberación de una sustancia llamada histamina que, entre otras, desencadena los síntomas de la alergia. Cuando se supera cierto umbral, los nervios de la piel envían una señal al cerebro, apareciendo la sensación de picor.

Las alergias pueden tener múltiples orígenes: saliva de pulga, alimentos y aditivos alimentarios, productos químicos con los que haya podido entrar en contacto (ambientadores, productos de limpieza, materiales plásticos como juguetes o comederos, textiles, champús, colonias para mascotas…), etc.

Además, también hay perros que presentan alergia a ácaros y/o pólenes. Estos alérgenos flotan en el aire, por lo que es muy difícil evitarlos. En este caso, hablamos de una condición llamada dermatitis atópica canina, para la que no existe cura. El tratamiento suele ser de por vida y está enfocado a controlar los síntomas.

El picor en los perros

 

  • ¿CÓMO ROMPER EL CICLO DE PICOR Y RASCADO?

Para acabar con el picor hay que eliminar o evitar, a ser posible, el origen, por lo que se recomienda acudir al veterinario para que establezca un diagnóstico.

Habitualmente los tratamientos para el picor son corticoides, antihistamínicos e inmunosupresores. En ocasiones son tratamientos largos y pueden presentar efectos secundarios, como pueden ser vómitos, diarreas, predisposición a infecciones y problemas de hígado, entre otros.

Una buena alternativa para controlar el picor y la inflamación de la piel son los suplementos nutricionales. Algunos de los más efectivos son, por ejemplo:

– La quercetina, una sustancia de origen vegetal, presente en algunas frutas y verduras como la manzana, la uva o el brócoli, es un gran aliado en el control de los síntomas relacionados con la alergia, ya que evita la liberación de histamina. Además, numerosos estudios revelan su efecto anticancerígeno.

La quercitina puede encontrarse en suplementos nutricionales combinada junto con bromelaina, una enzima derivada de la piña, que incrementa su disponibilidad en el organismo. La bromelaina, además actúa como un antiinflamatorio natural.

– En el caso de picor debido a intolerancias alimentarias es imprescindible la suplementación con ácido glutámico. El organismo lo utiliza para fabricar glutamina, un aminoácido que ayuda a mantener la barrera intestinal en perfectas condiciones y estimula la formación de nuevas células dérmicas.

– Por su parte los ácidos grasos Omega 3, tienen capacidad para reducir la inflamación de la piel, a la vez que aportan nutrientes a la misma y mejoran el aspecto y el brillo del pelo.

– Finalmente, el MSM (metilsulfonilmetano), también ayuda a reparar la piel y el pelo dañado, ya que supone una fuente de azufre, necesaria para la producción de colágeno y queratina. Asimismo, proporciona resistencia frente a los alérgenos.

Como vemos, por suerte tenemos múltiples opciones seguras y de fácil administración para calmar la desagradable sensación de picor en nuestras mascotas, lo cual es un alivio para toda la familia. En Stangest disponemos de una gran variedad de productos, como el Histamín Control, el GlutaVet, el KrillVet o el Dermovital, todos formulados a base de sustancias naturales.

 

Pulgas y garrapatas

Es muy común que nuestra mascota se rasque por culpa de estos insectos. Detectarlos es muy sencillo – solo debemos revisar a nuestro perro en profundidad, apartando el pelo de las partes donde nota el picor- pero, a la vez, es muy importante, ya que aparte de producirles picor, también son transmisores de enfermedades que pueden llegar a ser graves, como la leishmaniasis.

Si detectamos alguna pulga o garrapata en nuestro perro, ya podremos concluir que es por este motivo que se rasca y podremos solucionarlo de inmediato. Las opciones más válidas consisten en aplicar champús repelentes en la piel del animal o ponerles un collar anti-parásitos. Además, en un artículo de este mismo blog puedes informarte sobre cómo sacar una garrapata de tu perro.

En Stangest también disponemos de soluciones para repeler pulgas y garrapatas, como son los productos de la gama Pulvex: el Champú Neem, el Loción No Bit o el Collar. Entra en nuestra página web e infórmate de más detalles.

Un artículo de Raquel Hernández, veterinaria.

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